Mi perro está raro, como triste: causas y qué hacer

Escrito el 20/10/2025
chaconaurimar8


Señales de que tu perro está raro o triste

A diferencia de otros animales, los perros son bastante expresivos y suelen reflejar sus emociones en su propio comportamiento. Si tu peludo está triste o le ocurre algo extraño, es posible que haya manifestado alguna de estas conductas:

  • Rechaza comer: la anorexia en un perro suele indicar que algo no va bien, ya sea porque el animal padece algún tipo de dolencia o porque su estado anímico está alterado.
  • Pasa mucho tiempo tumbado: cuando un perro, especialmente uno joven o que habitualmente es muy activo, pasa demasiado tiempo echado o dormido, es probable que algo le ocurra.
  • No quiere jugar ni salir a pasear: rechazar hacer aquellas actividades de las que previamente disfrutaba es una de las señales más claras de que un perro está triste.
  • Se esconde: cuando un perro, por el motivo que sea, no se encuentra bien, es frecuente que no quiera interactuar con otros individuos y que prefiera buscar lugares tranquilos donde descansar en solitario.
  • Emite muchas señales de calma: un animal apático te comunicará que no quiere jugar, comer o salir a pasear a través de su lenguaje corporal. Si insistes, podrás ver que el animal evita mirarte de manera directa, echa las orejas hacia atrás, se relame con frecuencia o se mueve muy lentamente
  • Tiene un comportamiento ansioso: un animal que no se encuentra en un estado de salud óptimo no siempre responde inhibiendo su conducta. A veces, los perros enfermos o que padecen trastornos a nivel emocional se muestran especialmente sensibles y ansiosos, y pueden desarrollar comportamientos destructivos, vocalizar de manera excesiva, realizar movimientos repetitivos o demandar excesiva atención.

¿Por qué tu perro está raro, como triste?

¿Tu perro está raro, como triste, y te preguntas qué tiene? Los cambios de comportamiento repentinos en los perros siempre deben ponernos en alerta, pues indica que algo no va bien y es imprescindible encontrar la causa de ese malestar para poder ayudar de manera adecuada al peludo. Un animal triste puede estarlo, principalmente, por dos grandes causas: o bien padece algún problema a nivel físico o bien lo padece a nivel emocional

Problemas de salud física

La apatía es un síntoma genérico y común a la mayoría de enfermedades que pueden sufrir los perros. Al final, resulta obvio deducir que si un can no se encuentra bien, tampoco le apetecerá correr, jugar, comer o salir de paseo. Al igual que nos pasa a nosotros, un perro enfermo tenderá a permanecer echado en su cama e incluso puede volverse algo esquivo o quejarse si interactuamos demasiado con él.

Normalmente, si el animal padece alguna patología a nivel fisiológico, la apatía irá acompañada de otros signos clínicos como fiebre, vómitos, diarrea, dolor a la palpación, respiración alterada, etc. Aquí te contamos "Cómo tomar la temperatura a un perro".

Problemas emocionales

Los canes son animales sensibles que pueden desarrollar fácilmente trastornos emocionales si no se cubren adecuadamente sus necesidades o si no se les educa y socializa de la manera correcta. Un animal con miedos, ansiedad o estrés crónico derivado de situaciones ambientales incontrolables (castigos, mala relación con otros animales, fobia a ciertos estímulos, escasa estimulación ambiental, etc.), puede desarrollar alteraciones conductuales que le llevan a presentar comportamientos extraños o incluso a desarrollar una apatía profunda.

Por supuesto, ambos problemas pueden darse a la vez y todo esto, unido a las características del entorno del animal, hace que en ocasiones sea realmente difícil determinar por qué un perro está raro, como triste.

¿Qué hacer si tu perro está raro o triste?

Si notas que tu perro está raro, como triste, es importante tratar de encontrar la causa y, para ello, es imprescindible que dediques tiempo a observarlo muy bien. Apunta en una libreta qué comportamientos ha cambiado tu perro y trata de animarle a realizar actividades que le gusten para valorar su reacción. Puede ser que tu perro rechace comer su pienso pero sí acepte comer chuches o comida casera. De igual modo, puede que no quiera correr o hacer ejercicio pero sí le interese salir a dar un paseo tranquilo. Toda esta información es importante para valorar el grado de apatía del animal y también resulta valiosa para el veterinario.

Por otro lado, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:

  1. Comprueba bien el entorno del perro y piensa si se ha producido algún cambio que haya podido afectarle. La llegada de un nuevo miembro de la familia o la salida de alguno por fallecimiento o mudanza puede tener un impacto negativo sobre el perro, al igual que estímulos estresantes como reformas, cambios de rutina, etc.
  2. Revisa muy bien al perro, pálpale todo el cuerpo en busca de cualquier tipo de lesión y moviliza con cuidado las diferentes partes de su cuerpo para ver si expresa dolor o malestar al tacto. También puedes tomarle la temperatura introduciéndole un termómetro en el recto y apuntar algunas constantes básicas como su frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria o el color de sus mucosas.