Señales de que tu perro está raro o triste
A diferencia de otros animales, los perros son bastante expresivos y suelen reflejar sus emociones en su propio comportamiento. Si tu peludo está triste o le ocurre algo extraño, es posible que haya manifestado alguna de estas conductas:
- Rechaza comer: la anorexia en un perro suele indicar que algo no va bien, ya sea porque el animal padece algún tipo de dolencia o porque su estado anímico está alterado.
- Pasa mucho tiempo tumbado: cuando un perro, especialmente uno joven o que habitualmente es muy activo, pasa demasiado tiempo echado o dormido, es probable que algo le ocurra.
- No quiere jugar ni salir a pasear: rechazar hacer aquellas actividades de las que previamente disfrutaba es una de las señales más claras de que un perro está triste.
- Se esconde: cuando un perro, por el motivo que sea, no se encuentra bien, es frecuente que no quiera interactuar con otros individuos y que prefiera buscar lugares tranquilos donde descansar en solitario.
- Emite muchas señales de calma: un animal apático te comunicará que no quiere jugar, comer o salir a pasear a través de su lenguaje corporal. Si insistes, podrás ver que el animal evita mirarte de manera directa, echa las orejas hacia atrás, se relame con frecuencia o se mueve muy lentamente
- Tiene un comportamiento ansioso: un animal que no se encuentra en un estado de salud óptimo no siempre responde inhibiendo su conducta. A veces, los perros enfermos o que padecen trastornos a nivel emocional se muestran especialmente sensibles y ansiosos, y pueden desarrollar comportamientos destructivos, vocalizar de manera excesiva, realizar movimientos repetitivos o demandar excesiva atención.
¿Por qué tu perro está raro, como triste?
¿Tu perro está raro, como triste, y te preguntas qué tiene? Los cambios de comportamiento repentinos en los perros siempre deben ponernos en alerta, pues indica que algo no va bien y es imprescindible encontrar la causa de ese malestar para poder ayudar de manera adecuada al peludo. Un animal triste puede estarlo, principalmente, por dos grandes causas: o bien padece algún problema a nivel físico o bien lo padece a nivel emocional
Problemas de salud física
La apatía es un síntoma genérico y común a la mayoría de enfermedades que pueden sufrir los perros. Al final, resulta obvio deducir que si un can no se encuentra bien, tampoco le apetecerá correr, jugar, comer o salir de paseo. Al igual que nos pasa a nosotros, un perro enfermo tenderá a permanecer echado en su cama e incluso puede volverse algo esquivo o quejarse si interactuamos demasiado con él.
Normalmente, si el animal padece alguna patología a nivel fisiológico, la apatía irá acompañada de otros signos clínicos como fiebre, vómitos, diarrea, dolor a la palpación, respiración alterada, etc. Aquí te contamos "Cómo tomar la temperatura a un perro".
Problemas emocionales
Los canes son animales sensibles que pueden desarrollar fácilmente trastornos emocionales si no se cubren adecuadamente sus necesidades o si no se les educa y socializa de la manera correcta. Un animal con miedos, ansiedad o estrés crónico derivado de situaciones ambientales incontrolables (castigos, mala relación con otros animales, fobia a ciertos estímulos, escasa estimulación ambiental, etc.), puede desarrollar alteraciones conductuales que le llevan a presentar comportamientos extraños o incluso a desarrollar una apatía profunda.
Por supuesto, ambos problemas pueden darse a la vez y todo esto, unido a las características del entorno del animal, hace que en ocasiones sea realmente difícil determinar por qué un perro está raro, como triste.
¿Qué hacer si tu perro está raro o triste?
Si notas que tu perro está raro, como triste, es importante tratar de encontrar la causa y, para ello, es imprescindible que dediques tiempo a observarlo muy bien. Apunta en una libreta qué comportamientos ha cambiado tu perro y trata de animarle a realizar actividades que le gusten para valorar su reacción. Puede ser que tu perro rechace comer su pienso pero sí acepte comer chuches o comida casera. De igual modo, puede que no quiera correr o hacer ejercicio pero sí le interese salir a dar un paseo tranquilo. Toda esta información es importante para valorar el grado de apatía del animal y también resulta valiosa para el veterinario.
Por otro lado, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Comprueba bien el entorno del perro y piensa si se ha producido algún cambio que haya podido afectarle. La llegada de un nuevo miembro de la familia o la salida de alguno por fallecimiento o mudanza puede tener un impacto negativo sobre el perro, al igual que estímulos estresantes como reformas, cambios de rutina, etc.
- Revisa muy bien al perro, pálpale todo el cuerpo en busca de cualquier tipo de lesión y moviliza con cuidado las diferentes partes de su cuerpo para ver si expresa dolor o malestar al tacto. También puedes tomarle la temperatura introduciéndole un termómetro en el recto y apuntar algunas constantes básicas como su frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria o el color de sus mucosas.

